El 14 de febrero, día de san Valentín, bautizado por mí como el día de las patrañas y la hipocresía. Sonaré como un Scrooge pero la verdad es un día que no me gusta. Primero, porque no me late que "alguien" te diga que celebrar, cuando y como. Segundo, porque ese "alguien" es el mercado y/o la sociedad y es puro mercantilismo y comercialización. Tercero, porque si tienes un poco de individualidad y te resistes al jale del mercado, te ven con cara de ¿que pedo con este wey que no hace lo que todos hacemos como borreguitos en camino al matadero?
Así es mis queridos lectores, si alguna vez me han visto "celebrar" esta fecha tan mísera, será porque la dueña de mis quincenas haría un entripado y declararía la guerra sin cuartel contra el que escribe estas lineas; como soy pacifista y voy en contra de tener el enemigo en casa, se cede.
Así que este año, lo único que haré será llamar x teléfono ya que la Tunita anda por las tierras del Reino Unido.
Reflexiones mas profundas sobre este tema, mañana en este mismo canal.
lunes, febrero 11, 2008
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1 comentarios:
Entiendo perfectamente, es como una rebelión al consumismo. Fíjate que a mi me gusta ese día para celebrar la amistad. Es una buena fecha para decirle a tus amigos lo chídos que son. Al menos eso hacía antes. Ahora he aprendido a decírselos en cualquier día, sin temor a que me crean resbalosa o livais, jiji.
Te apoyo, no celebres, no consumas... ¡ah pero que ricos los chocolates que regalan ese día!
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