puedo comentar que tiene sus "asegunes".
Esta regla se puede cumplir, al menos hasta ahora, si naciste del 79 en adelante, por lo mismo, a mi que nací unos años atrás, me costó un poco mas de tiempo y esfuerzo obtenerla. Anteriormente, ibas a donde te registraron y ahí pagabas las copias y a la vuelta de algunos días
te regresaban una copia certificada del acta, bien bonita y escrita a máquina para que todo el mundo la pudiera leer, aunque los libros de actas se llenaban a mano, el funcionario tenía la facultad de certificarlas. Ahora, hay un gran problema que a nadie le pasó por la cabeza, o si lo hizo, le valió madres. Aunque en teoría es lo correcto el sacar una imagen del libro de actas, en la práctica, necesitas ser perito grafólogo y traductor de lenguas muertas porque la dichosa
copia certificada es la escaneada del libro.
¿Para qué chingados sirve el tener una copia exacta si no se puede leer?, en mi personal opinión debieron tener a alguien que tradujera e hiciera transcripción de la misma y se adjuntara a su imagen.
Quiero ver que sucede cuando tenga que presentarla en algún trámite escolar o gubernamental, ojalá y no me digan que necesitan la traducción apostillada de la misma.
2 comentarios:
serán los jóvenes los que sufran. Los viejitos del antes del 79 seguiremos con el viejo trámite.
Amiga Pucca,
Lamento contradecirte, los jóvenes no sufriran, sus actas estan bien escritas, las nuestras no. Sufriremos a la hora de usar esas actas ilegibles, necesitaremos llevar la hoja de traducción.
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